La clásica discusión de si una idea es innovación o mejoramiento continuo ha vuelto a reincidir en el desarrollo de Programas de Gestión de la Innovación en algunos de nuestros clientes.
¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? Tiene sentido implementar un programa de gestión de la innovación en una empresa que ya tiene una "cultura" de mejoramiento continuo? ¿O se trata simplemente de una "extensión" del proceso de mejora continua, pero orientada a generar ideas de mejora más "radicales", o "innovaciones"? ¿Es diferente la metodología y el proceso de gestión en uno y otro caso? ¿Tiene importancia hacer la distinción?
Nuestra experiencia al respecto, en empresas de todo tipo, ya sea de productos o servicios, es que la única diferencia está en la "radicalidad" de las ideas.
Hacer mejoramiento continuo es hacer más de lo mismo, pero cada vez mejor. En este caso aspiramos a mejoras incrementales o marginales (por ejemplo de 2, 4 ó 5%) en los procesos, en los ingresos, en la rentabilidad. Nos mantenemos en la misma "curva" o forma de hacer el negocio, y lo vamos haciendo cada vez mejor a medida que pasa el tiempo, gracias a la implementación de mejoras. En nuestra opinión, hacer mejoramiento continuo en los procesos y en el negocio en general es el "piso" o el mínimo esfuerzo que hay que hacer para no desaparecer simplemente del negocio.
Innovar, en cambio, es "cambiarse de curva", y continuar en esa nueva posición,con el proceso de mejora continua. No se trata de hacer más de lo mismo cada vez mejor, sino hacer algo diferente, buscando mejoras o innovaciones con resultados de "doble dígito": aspirar a un 30% o un 50% de reducción de costo, una mejora o cambio radical que no es simplemente incremental. El ejemplo del city-car NANO, fabricado por TATA Motors en la India, es muy bueno para explicar el concepto: el desafío planteado a los ingenieros de TATA fue clarísimo: debían fabricar un auto de 1 "lakh" de rupias indias, es decir, unos 1.500 euros. Los otros fabricantes de autos a nivel mundial estaban convencidos de que un auto confiable no se podía fabricar a tan bajo costo, así que se generó mucha especulación de si el resultado sería realmente un automóvil o un simplemente un "rickshaw" con cuatro ruedas. Durante el desarrollo, la compañía reinventó y minimizó el proceso de manufactura, se hizo un diseño innovador, y se pidió a los fabricantes de componentes que buscaran modelos ya hechos para producir soluciones sencillas y lógicas de bajo costo. El automóvil fue diseñado en Italia por IDEA Institute, con Ratan Tata (presidente de TATA Motors) dirigiendo y ordenando cambios en el proceso, tales como reducir el número de limpiaparabrisas de dos a uno: simple pero efectiva forma de reducir el costo de esa funcionalidad en 50%.
La pregunta clave entonces, desde el punto de vista de la "instalación" exitosa de ambos procesos en una empresa, es si son comparables o similares en cuanto al modelo de gestión, workflow de captura y evaluación de ideas, seguimiento de la implementación, estrategias de participación del personal o de entes externos, y muchos otros factores. Nuestra conclusión es clara:
ambos procesos son muy similares; se pueden implementar ambos en una plataforma de software como Brightdea; y las formas y procedimientos de gestión son muy parecidos. Por lo tanto, hacer la distinción entre mejoramiento continuo e innovación sólo tendría sentido desde el punto de vista de los desafíos y objetivos a plantear, del tipo de ideas que se puede obtener, y de las estrategias de participación y "animación", pero no tendría mucho sentido desde el punto de vista de la gestión del proceso mismo (indicadores de gestión, mecanismos de evaluación de ideas). Actualmente, TRANSFORME Consultores está desarrollando distintos programas de apoyo a clientes, tanto de Innovación como de Mejoramiento Continuo, usando la misma metodología de gestión para el proceso (
Innovación con Resultados) y la misma plataforma tecnológica de apoyo, con excelentes resultados.